in extrema hora

Versos

Sé todos los cuentos

Escrito por extremahora 09-12-2007 en General. Comentarios (0)

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.

 

León Felipe

Mala gente que camina

Escrito por extremahora 15-08-2007 en General. Comentarios (0)

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

http://www.poesia-inter.net/

Leyenda europea (lectura para bodas)

Escrito por extremahora 14-08-2007 en General. Comentarios (0)

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

 

Agustín García Calvo

 

Aquí no tenemos mieo

Escrito por extremahora 26-07-2007 en General. Comentarios (0)

Un poema, una poesía

no es sólo un puñao de versos

que puean contar cosas nuevas

o rescatal-las der tiempo.

Si por poco que se escriba

se jace sin ningún mieo,

si acierta a desentrañar

nuestro jondón más sincero,

si al leel-lo otras presonas

quitamos las tapaeras

de sus buenos sentimientos,

pa’ que brillen en sus ojos

una lágrima, una risa

o argún juerte deseo,

vale más que cien mil veces

un millón de pensamientos

escondíos en er baúl

del vergonzoso silencio.

Al que se siente orgulloso

de haber nacío bajo el cielo

más azul que to’ los mares

que es el nuestro,

el extremeño,

va dedicao este libro

que termina asín,

gritando:

Que naide esconda sus versos

y arrebusque la manera

de contar sus ocurrencias

y sus jondos sentimientos.

Pa' que to' er mundo se entere

que aquí no tenemos mieo

de agarrá con mano firme

la jacha jecha de jierro

pa' rebaná la corteza

que encorcha nuestro silencio.

Pa' que en to' er mundo se escuchen

los poemas extremeños

que se fraguan en el alma

con el yunque de los sueños,

pa’ estrujá los corazones

con la juerza de sus versos.

 

Javier Feijoó

Aquí no tenemos mieo

 

Ítaca

Escrito por extremahora 02-06-2007 en General. Comentarios (0)

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Poseidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ella, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

 

Κωνσταντίνος Πέτρου Καβάφης