in extrema hora

Propiedad intelectual

... En realidad ningúnautor inventa o escribe solo, y no nos referimos exclusivamente aleditor o al "negro" de turno, sino al hecho de que las ideas están enel aire y no pertenecen a un solo individuo. El autor, cualquier autor,es más que nada un "reductor de complejidad" y desarrolla una funciónpasajera, es decir, realiza una síntesis precaria de flujos deinformación/imaginación que son transmitidos por toda la sociedad y laatraviesan por completo, sin tregua, como las ondas electromagnéticas.por principio, es absurdo querer imponer una propiedad privada de lacultura. Si en el fondo todo lo produce la multitud, es justo quecualquier "producto del ingenio" esté a su disposición. No hay "genios"y por lo tanto tampoco hay "propietarios". Hay intercambio yreutilización de las ideas, es decir "mejora". Ya lo decía Lautreamont:para que las ideas progresen es necesario el "plagio" (y por lo tanto,su condición de posibilidad, la "piratería", la reproducción libre). Enla historia reciente, esta posición -hasta hace pocos siglosconsiderada obvia y natural- ha sido sostenida sólo por representantesde corrientes radicales y antagonistas [...] Hoy vuelve a ser unavisión hegemónica, gracias a la revolución digital y, más en concreto,al gran éxito del software libre, GNU, Linux, etc.
Al otro lado de la barricada está todo aquello contra lo que laizquierda, en todas sus versiones, ha luchado desde la Ilustración: larenta nobiliaria, la "mano muerta" aristocrática, la explotación de losfrutos del trabajo por parte de parásitos acomodados. pero, comoestábamos diciendo, se trata de clases e intereses "obsoletos": tambiéna la luz de cómo funciona hoy en día la producción de riqueza, elcopyright es un instrumento superado, un residuo ideológico cuyaexistencia castra la inventiva, limita el desarrollo del "capitalcognitivo", desarrollo que requiere cooperación social, brainstormingen todos los campos. Para se "productivas", las ideas deben podercircular libremente. Si quisiéramos utilizar una terminología marxistaclásica, diríamos que hoy el desarrollo de las fuerzas productivashacen entrar en crisis las relaciones de producción. Pensemos en losprogramas de "igual a igual" que permiten compartir archivos de mp3.Pensemos en las tecnologías de reproducción como los masterizadores. Sumera existencia son la prueba de que la Convención de Berna sobre losderechos de autor está superada de hecho, por el propio desarrollo delas fuerzas productivas. Dicho de manera sencilla: no se pueden lanzaral mercado tecnologías como los ordenadores, los scanner, losmasterizadores, las fotocopiadoras, y luego hacer intervenir a losgobiernos y las fuerzas de la policía porque la gente los utiliza... demanera "equivocada".
Contra este enorme (y todavía no del todo consciente) movimiento, sepone en marcha una resistencia feroz por parte de las mafias de lapropiedad intelectual, con el empeoramiento de las leyes vigentes. Nosólo eso: se lanza además un contraataque a enorme escala para extenderla lógica de la propiedad intelectual a los seres vivos y a lassecuencias genéticas humanas. De lo que se deduce que la del copyrightes la principal línea del frente del actual conflicto socio-ecológico.De todos modos, en la industria cultural estamos venciendo nosotros,basta con pensar en la música: hoy las grandes casas discográficaslloran amrgamente, se lanzan con violencia contra la "piratería", venreducidos de manera drástica sus márgenes de benficio. ¡Perfecto! Laspompas de jabón estallan, se redimensionan fenómenos de parasitismo quehabían asumido proporciones ridículas: payasos que se embolsan millonessólo porque en el piano-bar hace treinta años que suena su único éxito,una sociedad bien conocida que monopoliza la administración de los"derechos de autor" sacando dinero gracias a enrevesadas sutilezaslegales y dividiéndolo entre las Grandes familias que la gestionan, etc.
El disfrute de la música (y no sólo de la música) está cambiando, la"cultura de masas" deja el puesto a una nueva cultura "popular", en lacual cuentan cada vez más las exhibiciones en vivo, las redessolidarias, lo compartido, el háztelo-tú-mismo (autoproducción,autodistribución, el boca a boca), y a fin de cuentas va a importarpoco quién ha compuesto o ha escrito tal cosa. El artista será cada vezmenos Divo (o Autor) y cada vez más narrador, trovador, bardo.

Wu Ming
http://www.cibersociedad.net

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