in extrema hora

No hay humo pa' tanta gente

Escrito por extremahora 16-06-2008 en General. Comentarios (2)

ALEJANDRA AZCÁRATE

El ser humano necesita el conflicto para vivir. Hay a quienes les sobran los problemas, otros que inconscientemente se los buscan y algunos con una porción de ambas partes. En esta última categoría clasificamos todos los fumadores. Somos seres adheridos a un delicioso demonio comúnmente llamado 'pucho'.

Lo odiamos y lo queremos tanto a la vez que hemos llegado al límite de idealizarlo y crearle funciones ficticias. Sentimos que nos baja la comida y nos acelera la digestión; si tenemos frío creemos que nos abriga; si padecemos de baja autoestima, mágicamente consideramos que nos hace ver sexys; en medio de la soledad nos ofrece compañía y en el peor de los casos si se sufre, como yo, de un problema psicomotor, nos crea una función permanente para la inutilizada mano derecha.

Considero que el cigarrillo es un vicio psicológico. Dependemos del humo para respirar. Nuestra ansiedad se nivela, nuestros nervios se controlan, nuestros espacios de alegría se elevan, nuestro insomnio desaparece y el hambre da espera. Es un desastre vital.

Al fumar, en cada exhalación se nos va un pensamiento. No crean que en vano más de un hombre expide aritos por su boca. Hay que entender que puede ser para muchos lo más cercano a la argolla que jamás entregarán. Las mujeres, por su parte, conscientes de la lucha por encontrar al deseado, ven en el cigarrillo el añorado palo del que solo se desprenderán por voluntad y no por obligación.

Quienes lo aborrecen lo hacen porque no le han dado una oportunidad. El que descubre el universo inmerso en el tabaco no lo abandona. Cada cigarrillo, así nos reste segundos de vida, lleva en sí tres minutos de gloria.

Nuestra relación con él es única y genuina, nuestro amor nos permite perdonarle cada uno de sus defectos y optimizarle todas sus deficiencias. Si nos deja la ropa pasada a chicote la llevamos a la lavandería, si quedamos con un aliento nauseabundo cargamos toneladas de chicles y mentas capaces de destruir cualquier secuela, si los dientes se nos ponen amarillos vamos donde el odontólogo o al diseñador de sonrisa para que nos la deje como una pianola.

Hasta por cuestión de imagen, como embajadores del café colombiano, le hacemos honor al producto porque jamás será lo mismo un tinto sin cigarrillo. Nuestro vínculo es único e indestructible.

No somos nadie para contaminar a los demás con nuestra macabra felicidad, no tenemos derecho a robarle el espíritu al aire fresco y mucho menos a compartir nuestra dulce desgracia.

Pero hay que entender que en cada cenicero, aparte de la basura que muchos ven, se quedan sentimientos, ideas, frustraciones, anhelos y sueños de muchos desconocidos rechazados por vecinos que, moviendo las manos y frunciendo el ceño, espantan el humo que nosotros no quisiéramos abandonar.

Perdónennos por disfrutar nuestro mal; pero, como diría nuestra canción: ¡No hay humo pa' tanta gente!

 

http://www.eltiempo.com/vidadehoy/15dejuniode2008/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4279883.html

Código para blogueros

Escrito por extremahora 13-04-2008 en General. Comentarios (3)

Código ético para bloggers

 

Por gentileza de http://mangasverdes.es:

 

Y también en "Mangas Verdes": ¿Código ético para Bloggers? No, gracias.

Propiedad intelectual

Escrito por extremahora 11-02-2008 en General. Comentarios (0)
... En realidad ningúnautor inventa o escribe solo, y no nos referimos exclusivamente aleditor o al "negro" de turno, sino al hecho de que las ideas están enel aire y no pertenecen a un solo individuo. El autor, cualquier autor,es más que nada un "reductor de complejidad" y desarrolla una funciónpasajera, es decir, realiza una síntesis precaria de flujos deinformación/imaginación que son transmitidos por toda la sociedad y laatraviesan por completo, sin tregua, como las ondas electromagnéticas.por principio, es absurdo querer imponer una propiedad privada de lacultura. Si en el fondo todo lo produce la multitud, es justo quecualquier "producto del ingenio" esté a su disposición. No hay "genios"y por lo tanto tampoco hay "propietarios". Hay intercambio yreutilización de las ideas, es decir "mejora". Ya lo decía Lautreamont:para que las ideas progresen es necesario el "plagio" (y por lo tanto,su condición de posibilidad, la "piratería", la reproducción libre). Enla historia reciente, esta posición -hasta hace pocos siglosconsiderada obvia y natural- ha sido sostenida sólo por representantesde corrientes radicales y antagonistas [...] Hoy vuelve a ser unavisión hegemónica, gracias a la revolución digital y, más en concreto,al gran éxito del software libre, GNU, Linux, etc.
Al otro lado de la barricada está todo aquello contra lo que laizquierda, en todas sus versiones, ha luchado desde la Ilustración: larenta nobiliaria, la "mano muerta" aristocrática, la explotación de losfrutos del trabajo por parte de parásitos acomodados. pero, comoestábamos diciendo, se trata de clases e intereses "obsoletos": tambiéna la luz de cómo funciona hoy en día la producción de riqueza, elcopyright es un instrumento superado, un residuo ideológico cuyaexistencia castra la inventiva, limita el desarrollo del "capitalcognitivo", desarrollo que requiere cooperación social, brainstormingen todos los campos. Para se "productivas", las ideas deben podercircular libremente. Si quisiéramos utilizar una terminología marxistaclásica, diríamos que hoy el desarrollo de las fuerzas productivashacen entrar en crisis las relaciones de producción. Pensemos en losprogramas de "igual a igual" que permiten compartir archivos de mp3.Pensemos en las tecnologías de reproducción como los masterizadores. Sumera existencia son la prueba de que la Convención de Berna sobre losderechos de autor está superada de hecho, por el propio desarrollo delas fuerzas productivas. Dicho de manera sencilla: no se pueden lanzaral mercado tecnologías como los ordenadores, los scanner, losmasterizadores, las fotocopiadoras, y luego hacer intervenir a losgobiernos y las fuerzas de la policía porque la gente los utiliza... demanera "equivocada".
Contra este enorme (y todavía no del todo consciente) movimiento, sepone en marcha una resistencia feroz por parte de las mafias de lapropiedad intelectual, con el empeoramiento de las leyes vigentes. Nosólo eso: se lanza además un contraataque a enorme escala para extenderla lógica de la propiedad intelectual a los seres vivos y a lassecuencias genéticas humanas. De lo que se deduce que la del copyrightes la principal línea del frente del actual conflicto socio-ecológico.De todos modos, en la industria cultural estamos venciendo nosotros,basta con pensar en la música: hoy las grandes casas discográficaslloran amrgamente, se lanzan con violencia contra la "piratería", venreducidos de manera drástica sus márgenes de benficio. ¡Perfecto! Laspompas de jabón estallan, se redimensionan fenómenos de parasitismo quehabían asumido proporciones ridículas: payasos que se embolsan millonessólo porque en el piano-bar hace treinta años que suena su único éxito,una sociedad bien conocida que monopoliza la administración de los"derechos de autor" sacando dinero gracias a enrevesadas sutilezaslegales y dividiéndolo entre las Grandes familias que la gestionan, etc.
El disfrute de la música (y no sólo de la música) está cambiando, la"cultura de masas" deja el puesto a una nueva cultura "popular", en lacual cuentan cada vez más las exhibiciones en vivo, las redessolidarias, lo compartido, el háztelo-tú-mismo (autoproducción,autodistribución, el boca a boca), y a fin de cuentas va a importarpoco quién ha compuesto o ha escrito tal cosa. El artista será cada vezmenos Divo (o Autor) y cada vez más narrador, trovador, bardo.

Gracias, Silvia

Escrito por extremahora 08-01-2008 en General. Comentarios (0)
... En un mundo de masas, de consumismo incontrolado, de cantidades, de números y de cifras, añoro lo pequeño, lo cuidado, lo personalizado, lo especial...
 
Añoro ciudades o pueblos pequeños con pequeños espacios donde se encuentre lo suficiente, añoro las distancias que se acortan y no las que se acrecientan con el aumento de la velocidad, añoro el tiempo que se pierde en deambular por espacios enormes, añoro el encuentro en lugar de la búsqueda, la satisfacción de lo poseído en lugar del deseo de lo que no se tiene, el microcosmos en vez del macrocosmos, lo esencial, lo cercano, lo ínfimo, el mundo al alcance de la mano, y, por encima de todo, la calidad siempre frente al inconmesurable vacío de la cantidad.
 
Ligia

Hagamos un trato

Escrito por extremahora 13-12-2007 en General. Comentarios (0)

Compañera, usted sabe
que puede contar conmigo
no hasta dos o hasta diez,
sino contar conmigo.
Si alguna vez advierte

que a los ojos la miro
y una veta de amor

reconoce en los míos,

no alerte sus fusiles

ni piense que deliro.

A pesar de esa veta

de amor desprevenido,
usted sabe que puede

contar conmigo.
Pero hagamos un trato,

nada definitivo:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo

saber que usted existe,
uno se siente vivo.

Y quiero decir
contar,
hasta dos, hasta cinco,
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber,

y así quedar tranquilo,
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Benedetti y Serrat